Lo de sacar un recopilatorio parodiando en la portada el cartel del Saló en el que es publicado no es nada nuevo para mí. Mis seguidores más antiguos recordarán mi primer recopilatorio, el que recogía las páginas de
Niñotaku que había ido publicando en la revista sobre manga
Kame. En él, ya me burlé del póster del II Saló del Manga (y el videojuego, por aquel entonces). Con la salvedad de que dicho póster también estaba realizado por mí:
Vale, esto es la portada del catálogo, pero es que escanear el póster me hubiera llevado toda la mañana...
Ciertamente, es atroz. Para que luego os quejéis de los pósters saloneros actuales. En mi defensa, diré que era el primer trabajo que coloreaba de manera profesional, y que el Photoshop era aún un desconocido para mí. Como el recopilatorio de
Niñotaku iba a aparecer por las mismas fechas, me pareció gracioso burlarme en la portada de mi propio cartel:
Ahora que me fijo... ¡no aparece mi nombre por ningún lado!En defensa de la colorista de la portada, Núria Teuler, diré que, uh, ¿era el primer trabajo que coloreaba de manera profesional? Diablos, esa defensa ya la he usado... tendré que recurrir a la defensa Chewbacca...
¡Ah! Y sí, mi ejemplar aparenta estar un poco hecho polvo, pero es que la portada del
Niñotaku innovaba. ¡Olvidáos de portadas 3-D, con brillitos, relieves o pijaditas similares! Lo que molaba era la portada del
Niñotaku. Portada que, al cabo de una hora, se había decolorado justo en la misma proporción que se habían tintado tus manos, brazos u otras partes de tu cuerpo. Depende de por dónde te hubieras frotado el tebeo (lo cual iba bastante bien para delatar a los fans más enfermos, ahora que lo pienso...)
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